top of page

La autoestima y migrar ¿se complementan?

  • hace 14 horas
  • 3 Min. de lectura


Adiana Agudo Vicci.

Especial de grupocieg.org

 

 

Empezaré este artículo en negativo y verás cuán positivo va a resultar:

 

No cuentes con una vida satisfactoria en el exterior si tu autoestima dejó su batería en tu país de origen.

 

Hasta aquí creo que pensamos igual ¿qué te parece?

 

Para comprender esto, recuerda para qué te sirve la autoestima: es tu escudo ante los avatares de la vida. Y de tus pensamientos.

 

Así que pasemos a recargar esa batería y no te detengas en analizar si tienes buena o mala; positiva o negativa autoestima. No se trata de eso. Más aún, resulta irrelevante.

 

La autoestima es también, aquellas decisiones y opiniones que escoges con total libertad al saber que nadie te ve.

 

Sabes que la autoestima es la estima que sientes por ti. Es lo que te dices, el cómo te lo dices y el cómo te tratas. Y necesariamente unido a esto, es también, y muy importante, qué opinas y qué decisiones tomas en tu intimidad cuando sabes que nadie te está viendo.

 

Lo bueno y lo malo que te pasa en la vida no tiene que ver con tu autoestima, lo que sí está relacionado con ella es cómo lo gestionas, cuánto te afecta y qué haces a partir de allí.

 

Más, cuando eres migrante.

 

Dejaré por aquí las siguientes claves para que vuelvas sobre ellas cuando te apetezca, y si es posible, con cierta regularidad, para asegurarte de que has logrado ponerlas en práctica.

 


Claves de autoestima para quien vive lejos de su origen

 


1. Mide tu progreso en datos.

Anota tus avances semanales. Esas acciones que, antes de migrar, no habrías hecho.


2. Detecta tu diálogo interno migrante.

Cambia “no encajo” o “qué difícil” por “estoy adaptándome a un nuevo estilo”. Escribirlo tiene una fuerza especial.


3. Haz un mapa de superación.

Anota aquello que viste imposible, lo que más te costó y añade cómo lo resolviste o cómo lo modificaste para seguir adelante. Cuando descubres tu capacidad de cambio y de resolución, estás cargando tu batería. Eso ocurre porque todo se aprende: Tecnología, un nuevo idioma, trámites en Hacienda. Toma estas fases como entrenamiento, nunca como errores. Este mapa te recordará los caminos realizados para lograr llegar a donde estás ahora.


4. Practica la exposición gradual.

Quizás sea algo difícil en un principio, solo te animo a que confíes en ti y que lo intentes, porque una interacción incómoda, siempre que mantengas intactos tus valores, fortalece tu confianza.


5. Define límites.

¿Qué sabes hacer? ¿Dispones de tiempo para hacerlo? Definir tus límites te ayuda a ahorrar energía emocional y física.


6. Cuida tu cuerpo como base emocional.

Buena alimentación + dormir bien + ejercicio, te hace sentir sano y aumenta la satisfacción contigo mismo.


7. Amplía tu identidad. Este punto es realmente revelador: no eres “el extranjero”: eres constante y apasionado, buen amigo, excelente profesional, madre, amigo, aprendiz. No empiezas desde cero.


8. Busca retroalimentación específica y positiva.

Pregúntate: “¿Qué hice bien aquí?” Reduce tu análisis a hechos no a interpretaciones. Es solo un detalle, pero cambiará el cómo te sientes y el cómo te hablas.






El contenido de los artículos de BienEstar allá donde vayas, son meramente orientativos. Siempre recomendaremos el asesoramiento directo y personal con un profesional en el área.



Foto: Anh Nguyen

Comentarios


Formulario de suscripción

¡Gracias por suscribirte!

  • Instagram
  • Facebook
  • X   Twitter

Editado por

Logo Islas K png BLANCO 800px_edited.png
bottom of page